La Asociación Sung Moo -Sung Moo Hyup Hae-, en su afán de expandirse por todo el territorio nacional, celebró el pasado fin de semana (9/10-12-2006) en Sabadell, Barcelona, un curso de introducción al Hapkido y fue el Maestro Alejandro Gómez, Presidente de nuestra Organización, el encargado de mostrar a los asistentes las bondades del estilo que practicamos (Doo Won Hapkido).
Las fabulosas instalaciones del gimnasio Tada Ima Dojo Sabadell fueron el escenario donde se desarrolló el curso, en el que practicantes de Aikido, Taekwondo y Hapkido, procedentes tanto de Barcelona como de Madrid, e incluso de Córdoba, disfrutaron de una visión general de la gran variedad de técnicas que este Arte Marcial es capaz de ofrecer.
El curso se llevó a cabo en tres sesiones, repartidas en dos jornadas.
La primera sesión del sábado se inició, como no podía ser de otra manera, con un buen calentamiento, imprescindible teniendo en cuenta las bajas temperaturas de estas fechas, en el que se incluyeron también todo tipo de caídas.
Tras unos estiramientos comenzamos con los ejercicios de respiración (Dajon Hohup), continuados con las técnicas de piernas, trabajando desde las más generales hasta las específicas de nuestro Arte y viendo tanto su aplicación en ataque como las formas que hay de defenderse contra ellas.
Esta sesión se completó con defensas contra agresiones de puño, finalizando con ejercicios de concentración.
Las sesiones del sábado por la tarde y domingo mañana estuvieron dedicadas al apartado de Hoshinsul (defensa personal), abarcando los apartados de suelta de agarres y controles e inmovilizaciones, sin olvidar el trabajo en el suelo.
Para finalizar, el Maestro Alejandro quiso dar una pequeña demostración de lo que realmente es el Hapkido, y a buen seguro que nadie quedó indiferente ante la eficacia y contundencia que es capaz de desarrollar, incluso usando útiles al alcance de todos para defenderse, como un cinturón o una simple toalla.
Un aspecto a destacar fue la presencia de un practicante que nos dio a todos una lección de auto superación y perseverancia, además de demostrarnos que el Hapkido es tremendamente moldeable a las condiciones particulares de cada uno de nosotros, y es que, como “querer es poder”, una silla de ruedas sólo es impedimento para disfrutar de este maravilloso Arte Marcial si tú quieres que lo sea.